Perdida entre las frases que salen de su Lg Viewty desde donde escucha música lleva 5 minutos esperando cuando aparece el autobús que la llevará a la facultad. Le da los buenos días al conductor, a fin de cuentas él no tiene culpa del cabreo monumental que su madre le ha echo coger nada más levantarse.
Pasa la tarjeta por el lector y tira la mochila de malas ganas en un asiento. Se sienta con los pies sobre el asiento, tal y como su madre le ha dicho mil y una vez que no se hace. Vuelve a perder la mirada entre las frases que, una a una desfilan por sus cascos. Suena "Una historia de amor inalcanzable", se la ha pasado su amiga por msn la noche anterior.
Un día cualquiera, solo que ambos se cruzan la mirada en el semáforo y precisamente por eso, ese no será un día cualquiera.
No le gustaba el autobús.
