lunes, 18 de mayo de 2009

¿Cualquiera?

La mirada perdida detrás de sus Ray-Ban en algún punto difuso de la carretera por donde pasan uno tras otro decenas de coches cuyos conductores se dirigen al trabajo, sus casa después de una jornada dura de trabajo, citas con los médicos... Ella debería estar subida a uno de ellos, a un Peugeot 206 peeeeero, esa mañana, su madre le ha dicho que le hace falta.


Perdida entre las frases que salen de su Lg Viewty desde donde escucha música lleva 5 minutos esperando cuando aparece el autobús que la llevará a la facultad. Le da los buenos días al conductor, a fin de cuentas él no tiene culpa del cabreo monumental que su madre le ha echo coger nada más levantarse.
Pasa la tarjeta por el lector y tira la mochila de malas ganas en un asiento. Se sienta con los pies sobre el asiento, tal y como su madre le ha dicho mil y una vez que no se hace. Vuelve a perder la mirada entre las frases que, una a una desfilan por sus cascos. Suena "Una historia de amor inalcanzable", se la ha pasado su amiga por msn la noche anterior.


Un día cualquiera, solo que ambos se cruzan la mirada en el semáforo y precisamente por eso, ese no será un día cualquiera.



No le gustaba el autobús.


jueves, 30 de abril de 2009

Dulce niña de papá.

Ser niño significa no conformarse con nada y quererlo todo, pero signifiica también (y al mismo tiempo) conformarse con cualquier cosa y no querer nada.
Significa afrontar cada día como si fuese el recipiente de acontecimietos que nunca antes existieron.
Significa que el cielo y la tierra se funden ante nuestros ojos a cada instante.
Significa amar de un modo unico cada cosa que perdemos, y significa, sobre todo, que nada de lo que perdemos o conseguimos nos quete el sueño, porque todo esta esperando a ser bautizado de nuevo con nuestro entusiasmo.


Para "ser niño" hace falta mucha curiosidad, mucha confianza y mucho amor menudo e insistente; pero la curiosidad, la confianza y el amor menudo e insistente vienen de lo alt. Y dejando de mirar a lo alto es imposible ser como niños; es imposible.




SigoSiendoPequeña*

domingo, 26 de abril de 2009

Parte de mi vida.

No elegí estudiar educación física por casualidad, auqnue tampoco fue algo que tenia claro.

Una vida que sin querer, mi familia me enfocó hacia el deporte desde que tenía seis añitos, apenas un moco. Mi tío estrenaba en su gimnasio clases de Kárate infantil y allí mi metieron. Me acuerdo que al salir de la clase me preguntó mi madre: "¿Te ha gustado nena?" a lo que yo contesté inocentemente un "Sí mami". Y a partir de ese día raro es el entrenamiento al que falto.

Entre las cuatro paredes de ese gimnasio he crecido, he sentido cosas que nunca antes había sentido, he vivido.

No me imagino el día en que tenga que cruzar esa puerta para no volver a entrar, esos plenes no caben en mi mente, sería un vacío muy grande, y quizás imposible de llenar, entre mis planes no hay hueco para avandonar el Kárate, un estilo de vida del que no quiero salir.

Y es que aunque quizás sea el sitio en el que más he sufrido, también es uno de los sitios que mayores satisfacciones me ha dado.

Un cinturón Azul.

sábado, 25 de abril de 2009

Una alumna a la que ellos llamaban seño

Iincreíble. Tres semanas de convivencia en un centro escolar. Viviendo de cerca lo que es el día a día dentro de los muros de un colegio. Viviendo de cerca lo que el día de mañana quiero hacer, educar a nuestros futuros médicos, arquitectos, abogados...

Vas andando por el pasillo del colegio, en dirección a la clase que te toca y escuchas a lo lejos... ¡Seño, seño!... Una sonrisa se me dibuja en la cara, seño yo, que me queda mucho, muchísimo por aprender para que se me pueda aplicar esa palabra... Me doy la vuelta y veo dos caritas sonrientes mirándome con admiración... ¡Es la sensación de ser profesora!

Dicen que es bueno tener presente siempre en tu vida, guardar en un pequeño rinconcinto en tu mente, un lado de tu infancia, no perder nunca la parte infantil que nos hace ser más humanos.

Llegar por las mañanas a un colegio en el que has pasado toda tu infancia como alumna, entre paredes donde has vivido infinidad de momento con tus compañeros, donde has dicho las palabras "profe" y "seño" cientos de veces... Y que ahora sea a ti a quien los niños se refieran con esas palabras.

Fueron tres semanas muy intensas, llenas de buenos momentos, nuevas sensaciones, nuevas vivencias. Pocas veces en mi vida he sentido la sensación que me transmitieron estos pequeños.

Una experiencia que no cambio por ninguna... y espero volver el año que viene. Tres semanas que sembraron mi vida de nuevas ilusiones.

Una futura Seño*